La palabra usurpada

palabra

Víctor Barrera Enderle

          Creo que fue Ezra Pound quien alabó al primer poeta que comparó a una mujer con una flor, deploró al segundo por falta de originalidad  y maldijo al tercero por convertir el hallazgo en lugar común. Nunca defenderé, ni podría hacerlo, además, la noción prístina de originalidad, y menos en la literatura. Recurro a un cliché: nada nuevo hay bajo el sol. Cierto, nada nuevo, pero quién podría afirmar que un día es idéntico a otro, que la misma palabra suena igual y significa lo mismo por la mañana que por la noche. Sin embargo, tampoco caeré en la pretensión pueril de reducir todo a un estado relativo, de dejarme llevar por la corriente eterna de las significaciones.  La repetición pude ser una variación, pero también una  forma brutal de deterioro, de desgaste, sobre todo si se realiza con un afán mimético. Y con todo, podría aceptar, con Aristóteles, a la mimesis como una forma, conciente e inconsciente,  de conocimiento (e incluso de  invención). El problema, en realidad, (y ahora lo entiendo mejor)  radicaría en la impostura, en la suplantación consciente de una obra o una idea.

             A pesar de las más intrépidas interpretaciones contemporáneas, el plagio sigue siendo, en literatura, una forma violenta de desplazamiento, o mejor dicho,  de silenciamiento. Prueba irrefutable de la lucha de poderes al interior de la vida literaria. El plagio precisa de instituciones y de incentivos: casi nunca se realiza por el simple hecho de reconocer el valor de una obra y admitir el deseo insaciable de haber querido participar en su gestación. No; se precisa de los incentivos de la industria cultural: premios, publicaciones, contratos. Al final, el plagio, el robo creativo, se reduce a cuestiones monetarias y de publicidad.

             Recuerdo ahora un caso particular. Hace algunos años, una popular revista femenina de modas convocó, con bombos y platillos, la realización de un certamen de cuento. El premio consistía en varios miles de dólares y en la publicación del texto ganador. Se reunió un grupo de jurados competente. Se recibieron trabajos de todas partes. Al final, resultó ganador un cuento impecable, ágil y llenó de sugerencias. Una nueva y prometedora autora surgía; las campanas comenzaban a echarse al vuelo. Pero algo sucedió, uno de los jurados, lector y escritor de cuentos, recordó de pronto haber leído un cuento igual al seleccionado. Consultó su biblioteca y no tardó en dar con la verdad: la ganadora había usurpado, casi palabra por palabra, el texto de un autor de culto. El escándalo se desató: el premio ya había sido entregado. La autora argumentó una influencia inconsciente: haber leído el cuento original para luego olvidarlo en apariencia y comenzar a re-escribirlo, mentalmente,  como algo propio (que puede darse, sin duda, y que bajo cualquier otra circunstancia se habría aceptado, pero no cuando las reglas del certamen exigen “originalidad”). Sin embargo, la duda quedará siempre. Y quedará porque no ha habido un cuestionamiento “institucional” sobre las nociones de creación, variación y plagio. Ni tampoco una reflexión sobre las transformaciones de la literatura ni la experimentación con los géneros.

                   La institucionalidad de la cultura, de forma pública o privada,  implica, en muchos casos, la incomunicación, el desconocimiento de las demandas y expectativas del público y los lectores. Esa es la peor forma de plagio: usurpar la palabra y clausurar el diálogo.

Una respuesta a “La palabra usurpada

  1. Sr. Victor como siempre tan atinado, para las instituciones culturosas a veces la voz del pueblo o los lectores importa muy poco mientras los directivos reciban lo propio ya sea en cantidades monetarias o en puestos gubernamentales.

    Triste es la situación actual y nada tiene de raro que no se paren por ahi ni las moscas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s